Review: ‘Sonic Generations’

La vida es un juego gratuito. Por eso está plagada de bugs.

Hype, fanservice, peleas entre fans y haters… ‘Sonic Generations’ es un juego que iba a traer polémica y expectación. Yo mismo me he pasado días y días leyendo información, buscando vídeos, refrescando páginas web… ¡Si jugué a la demo del Gamefest tropecientas veces! Pero claro, es que cuando una compañía dice que va a enfocar un juego a su comunidad, a la celebración de los 20 años de historia de su mascota, y que pretende devolverle la gloria perdida a un personaje maltratado por…, no sé, ¿qué carajo pasó para que se fueran al traste los buenos juegos de Sonic?

Me estoy conteniendo terriblemente para no spoilear mi propia review. Así que, basta de sufrimientos, analicemos ‘Sonic Generations’.

¡Doc, hemos viajado en el tiempo!

Al comenzar la partida nos encontraremos directamente corriendo por Green Hill con el Sonic clásico, sin mayor explicación. Empezar directamente en la primera fase es algo que Sega ya puso en práctica con ‘Sonic Colours’ y que me parece más que acertado, sobre todo si atendemos a la naturaleza activa y directa de la mascota. Será al final del nivel cuando comiencen los problemas (y las cinemáticas): de pronto Green Hill se verá atacada por un monstruo morado. Avanzaremos, entonces, en el tiempo hasta el momento actual: el vigésimo cumpleaños del erizo. Pero la idílica imagen tardará poco en romperse, porque el mismo monstruo se mateliarizará y atacará a todos los amigos de Sonic, enviándolos a través de agujeros temporales.

Pues ya tenemos premisa: a Sonic le toca viajar por la distorsión temporal en busca de sus amigos, que han sido enviados a distintos momentos de su historia. Y por el camino se encontrará con su alter-ego regordete, que tiene ganas de dar tanta caña como su versión moderna.

Ya sabemos que Sega se ha rendido y ya no hace historias enrevesadas para los juegos de Sonic. Con la saga ‘Adventure’ les salió estupendamente, pero de ahí sólo han ido hacia abajo. Así que ahora optan por un modelo más conservador, con historias que justifican las ubicaciones y las acciones del erizo pero sin alardes. Y hasta el momento no estaba disgustado con ello. Prefiero una trama simple a un quiero y no puedo. Pero una cosa es una trama simplona, sencilla, y otra cosa es que los diálogos, la narrativa y todo lo que conlleva pierdan la gracia y pasen desapercibidos. ‘Colours’ lo hizo estupendamente: una trama sencilla que usaba cinemáticas de vez en cuando con toques de humor tontorrón pero efectivo, sin complicaciones. Pero en ‘Sonic Generations’ no llegan a eso. Hay cuatro diálogos y tres referencias. ¿Tres referencias?, ¿no era ésto un juego para fans?

Altibajos técnicos

Ah, apartado técnico de ‘Sonic Generations’…, no sé si odiarte o darte un abrazo.

En líneas generales podemos afirmar que estamos ante un juego que luce muy bien. Los escenarios son preciosos, llenos de detalle y coloridos a más no poder. Y tanto los Sonics como los enemigos y otros personajes no lo desmerecen. Tampoco estamos ante un alarde técnico increíble, claro, es un estilo desenfadado y bonito, pero es más que competente. O lo sería si no tuviese unas incomprensibles y espeluznantes caídas del framerate.  Ya el juego de por sí no va todo lo fluído que debería, pero hay momentos en los que el petardeo se hace demasiado violento. Especialmente en la bajada por el edifico en Speed Highway, con el Sonic moderno. Una lástima, porque es uno de los momentos míticos de la saga. Eso sin mencionar los bugs. He muerto más de una vez porque Sonic no ha aterrizado donde debía. Irónicamente ha sido en Crisis City, la zona que representa el juego con más bugs de la historia del erizo.

(Cabe aclarar que estoy analizando la versión de XBox 360, no sé cómo será en PS3 y PC)

Dando palmas con las orejas

Donde no hay ninguna duda de que Sega se lo ha currado es con el apartado sonoro. ¡Qué nostalgia!, ¡qué grande! Si es que abres cualquier menú, por pequeño que sea, y ahí tienes una versión de un tema mítico de hace mil años…

No, en serio, una banda sonora inigualable. Los remixes de los niveles pueden ser mejores o peores, pero si no te gustan puedes escoger entre una de las cincuenta canciones (previo desbloqueo) de toda la historia del erizo que trae el juego. Lo único malo (por poner una pega) es que nos han traído la version de ‘Stardust Speedway’ americana en vez de japonesa, pero se les perdona por el temazo que suena cuando luchamos contra Metal Sonic. Mi favorito, sin duda.

También tendremos múltiples opciones con el doblaje. Es la primera vez que nos llega el doblaje en castellano en un juego de Sonic. Y…, esto…, hablemos un poco sobre ello…

Voy a decir ésto una sola vez. Y si alguien me pregunta negaré haberlo dicho. Puse el doblaje en español para ver qué tal era. Y mi reacción fue… Es que no sé, porque al no estar acostumbrado me sonaba rarísimo. Para que os hagáis una idea, son todo voces de Disney. No he comprobado los nombres de los dobladores, pero creo que Silver tiene la voz de Aladdín… Sea por la falta de costumbre o no, me sonaban todos terriblemente ridículos. Yo estoy acostumbrado al inglés y ahí se va a quedar.

¿Sonic 4? No, gracias


Uno de los grandes temores de ‘Generations’ es cómo iban a responder las físicas del Sonic clásico. Y la respuesta es que gracias a Dios no son como las de Sonic 4, pero que tampoco llegan a ser las de los primeros Sonics. El resultado es un Sonic que no es de plomo pero que cae más rápido de lo que debería y con un Spin Dash un poco conflictivo: a veces lo haces y Sonic se queda en el sitio rodando, y sigo pensando que es demasiado rápido. No obstante, recuerda mucho al juego clásico y no nos costará acostumbrarnos.

Las fases clásicas son muy divertidas y fieles a la jugabilidad de los primeros títulos. Se recupera el formato de los distintos caminos por los que patearnos las fases, siendo los superiores siempre son los que requieren más habilidad, pero también son los más rápidos. Y, aunque el Sonic clásico sólo visitó las tres primeras fases de ‘Sonic Generations’ históricamente hablando, en el resto encontraremos referencias a otros niveles, como cierta nave sobrevolando Rooftop Run o las corrientes submarinas de Seaside Hill. Es un plataformeo muy fresco en el que se nota que los desarrolladores han ido innovando fase a fase y han puesto elementos únicos que nos sacarán una sonrisa. Me encanta el momento de Crisis City cuando tienes que ir saltando detrás de la bandera de meta.

Dale al turbo

Por lo que al Sonic moderno respecta, volvemos al Hedgehog Engine. Es decir, volvemos a ‘Sonic Unleashed’. Y eso significa que las pequeñas mejoras que consiguió ‘Sonic Colours’ han desaparecido. Aquí lo que cuenta es el ‘boost to win’. Volvemos al estilo ‘Unleashed’ en el que el turbo es el protagonista absoluto y apenas tenemos momentos de plataformas. Eso sí, es muy espectacular.

Aunque, a mi parecer, el diseño de niveles no destaca tanto como el de los títulos anteriores. Y es que al intentar hacer un homenaje a las fases originales, han quedado niveles parecidos, pero que no superan en nada a los ya existentes. Algo que se hace especialmente patente con los tres últimos, los de la era moderna, que adolecen de los mismos problemas que sus homólogos. Por ejemplo, Planet Wisp tiene los mismos fallos que tiene en ‘Colours’: la fase comienza genial y, en cuanto llegamos al complejo en obras, se vuelve tediosa e insufrible.

La liga del mal

En total, ‘Sonic Generations’ tiene siete batallas contra jefes finales, de las cuales, tres, son ‘batallas contra rivales’. Es decir, tres de estos combates son opcionales y son un homenaje a batallas entre personajes de otros juegos de la mascota. Èstos son especialmente épicos y nostálgicos y no entran dentro de lo siguiente que voy a decir, pero realmente no suponen un reto.

Porque, en líneas generales, los jefes finales son uno de los mayores puntos débiles del juego. Son pocos, están mal diseñados y algunos están estirados de manera absurda. El único que se salva es el primero, el que lleva a cabo el Sonic clásico. Pero, ojo, que éso tampoco significa que sea nada del otro mundo. Y tampoco esperéis nada épico en el enfrentamiento final, ya no se hacen batallas de Súper Sonic como antes…

Lo bueno es que cuando te los pasas tienen un ‘modo difícil’. Lo que debería traducirse en ‘modo que no es para niños de tres años’. Al menos ahí cuentan con una dificultad mínima que les da algo de gracia.

Misiones: alargando la vida del juego

Para alargar la vida de ‘Sonic Generations’, cada zona presenta diez misiones opcionales, cinco para cada Sonic, que nos otorgarán canciones o bocetos para nuestra colección. De esta manera, además de los dieciocho actos que tiene el juego, tenemos un total de noventa misiones que exprimirán nuestras habilidades de forma variada y, casi siempre, divertida.

Una carrera contra uno de los amigos de Sonic, pasarse fases con un solo anillo o utilizando una tabla de skateboard…, hay de todo. Y lo mejor es que la mayoría no suponen recorrerse la misma fase que el acto principal, sino que son diseños totalmente independientes. Es más, en muchos de ellos cambia el momento del día, lo que ofrece entornos distintos y una sensación de frescura muy necesaria para no caer en la monotonía.

Sí, las misiones están bien. Pero no convierten a ‘Sonic Generations’ en un título longevo. Cada misión dura una media de dos minutos y la mayoría se pueden pasar al primer intento.

Navegando a través del tiempo

Para presentar los actos, las misiones, los jefes finales y las galerías, en ‘Generations’ han optado por un espacio bidimensional en el que según avanzamos nos encontramos con las distintas zonas, teniendo encima un pequeño complejo de plataformas donde se situan las misiones. Al comenzar la aventura tendremos acceso a las tres primeras zonas (la era clásica) y tendremos que ir superando los dos actos de cada zona hasta poder acceder a la siguiente. Al acabar con las tarea, se nos pedirá que completemos una misión de cada zona para desbloquear la batalla con el jefe final. Una vez derrotado, accederemos a la siguiente era y vuelta a empezar. Y con ‘vuelta a empezar’ quiero decir que hay que hacerlo dos veces más. Porque ‘Sonic Generations’ tiene una de las historias más cortas de la saga. Yo me la pasé en cuatro horas.

En este espacio bidimensional prima el color blanco a causa de las rupturas espacio-temporales que ha sufrido la línea temporal del erizo. Según vayamos completando fases y las misiones iremos devolviéndole el color y rescatando a nuestros amigos.

Hay que hacer una mención especial a la música, que va cambiando según en la zona o jefe final en el que nos encontremos, haciendo un pequeño loop de una versión acústica de la canción que suena dentro. Aunque el cambio de la melodía adolece un pequeño retardo  que se hace notable al viajar rápidamente entre zonas, lo que ensucia este simpático detalle.

En cualquier caso, he de decir que es tremendamente farragoso. Sobre todo para acceder a ciertas misiones a las que se llega por caminos muy poco intuitivos. Pero no, Sega está empeñada en hacer un ‘mundo intermedio’ por el que Sonic pueda moverse libremente. No me gustó en ‘Sonic Adventure 1’, no me gustó en ‘Sonic Unleashed’ y no me iba a gustar aquí, aunque esté simplificado. ¡Con lo bien que quedó ‘Sonic Colours’!

Sonic a la carta

‘Generations’ recupera una ‘versión light’ del sistema de habilidades que utilizaba ‘Sonic and the Secret Rings’. Al terminar una pantalla se nos recompensará con unos puntos que podremos que canjear en la tienda de habilidades. Después, podremos editar ciertas características de los Sonics y potenciarlos. Sin embargo, no podremos equiparlas todas: cada habilidad tienen un coste en puntos de habilidad y cada Sonic sólo cuenta con cien de éstos.

Mientras que algunas de las habilidades son comunes para ambos, otras son específicas. Así, por ejemplo, podremos usar los míticos escudos elementales de ‘Sonic 3 & Knuckles’ para el Sonic clásico o doblar la barra de turbo del moderno. Ciertas habilidades se desbloquean al completar misiones o al conseguir todos los rings rojos de un acto (sí, han vuelto).

En las habilidades encontramos la implantación de Súper Sonic para este título. En ‘Generations’ no sólo controlaremos las súper formas de los erizos durante la batalla final, sino que podremos volver a la fórmula clásica de recoger cincuenta anillos y transformarnos, agotándolos poco a poco. Para ello tendremos que pasarnos el juego y equipar la habilidad que se nos desbloqueará, aunque cabe decir que no nos permite equiparnos con otras.

El online

Creo que Sega ha conseguido uno de los mejores modos online que se podrían plantear en un juego de Sonic. Y es que, además del típico tablón de tiempos, tenemos las ‘Pruebas de 30 segundos’. Este adictivo modo consiste en llegar lo más lejos posible en cualquiera de las fases en treinta segundos. Nuestra marca se registrará y tanto nosotros como cualquiera de nuestros amigos podrá verla para intentar superarla. Ay, si tuviera tiempo…

Presentación

Para mí uno de los clarísimos puntos negativos del juego. Teniendo un buen material como es el recorrido nostálgico por distintos momentos del erizo con un buen sistema de juego, presentarlo de esta manera lo único que hace es desmerecerlo.

Desmerece el caso tan omiso que se le hace al guión y que pedía a gritos humor referencial.  Porque no queríamos grandes tramas épicas, no queríamos complejas cinemáticas…, sólo queríamos sonrisas como la que nos provoca oir a Tails decir que ‘el color púrpura del agua de Chemical Plant le trae malos recuerdos’. Porque ése es uno de los pocos comentarios bien puestos en el juego.

Desmerece la ridícula dificultad. Ya no sólo por los jefes finales, sino por la facilidad para obtener un rango S en las fases. Salvo cuatro casos, mientras no mueras en la fase tienes asegurado una S. Yo, como fan, recuerdo haber sudado para conseguir estos rangos en otros juegos del erizo.

Desmerece la duración. ¿Tan difícil era meter fases especiales para recolectar las Chaos Emeralds?, ¿tanto costaba meter más misiones dentro de la historia? Es que a las dos horas de juego, viendo por dónde iban los tiros, empecé a imaginar que me harían rejugar todas las fases en un modo más difícil o algo. En serio, da una sensación de pereza por parte de Sega que desmerece el cariño a un icono como es Sonic.

Desmerecen los desbloqueables. Bocetos, canciones, más bocetos… y ya. Que sí, que los bocetos son muy chulos, y lo de las canciones mola. Pero…, no sé, un poco de cariño, pon alguna entrevista a los desarrolladores, que te cuenten algo, un making of, aspectos para modificar al personaje… algo que no sea el port del Sonic 1, que está hasta en la sopa. Señores, que esto es un homenaje a veinte años de mascota.

Desmerecen y ésto si que es totalmente INACEPTABLE, los bugs y los tirones del framerate. Es más, se me ha llegado a colgar la consola. Es increíble que Sega no haya aprendido de ‘Sonic 06’.

Ojo, estoy siendo exigente porque este juego se ha creado él solo unas expectativas. Expectativas que ha cumplido de aquella manera. No es un mal juego, ni mucho menos, pero no es un título redondo y completo. Es un título especial que se ha quedado en título a secas.

Conclusiones

Insisto: ‘Sonic Generations’ no es un mal juego. Es divertido, tiene una banda sonora impresionante, rebosa nostalgia por todas partes, el diseño es más que correcto y la rejugabilidad está asegurada, sobre todo con ese online tan chulo. Pero no comparto los ‘Sonic ha vuelto por todo lo alto’ que las reviews ponen por todos lados.

Sé que no debe ser fácil pensar que el juego que se supone que era la panacea, el regreso del erizo, no llegue a donde debería. Que la vieja gloria no ha revivido completamente. Y a mí mismo me da rabia pensarlo. Pero creo que es así. Creo que ‘Sonic Generations’ ha dado un pequeño paso atrás respecto a ‘Colours’. Ya no sólo en el planteamiento del Sonic moderno (que Iizuka ya ha dicho que pretende reinventar), sino en cómo presentar un videojuego, en cómo presentar un producto sólido, cerrado y compacto.

No soy un defensor acérrimo del Sonic clásico. Creo que las sagas tienen que adaptarse y que Sonic no puede refugiarse eternamente en las 2D, sobre todo cuando ha demostrado que puede ser tan grande como lo fue. Y también creo que el camino correcto es el que emprendió ‘Sonic 06’, pero creo que donde reside el verdadero problema es cómo hace Sega las cosas. El día que veamos un ‘Sonic 06’ sin bugs podremos decir ‘Sonic ha vuelto definitivamente’.

Mi nota: un 8.

¡Os veo en el siguiente nivel!

Acerca de Aero

Escritor y jugón empedernido. Una cabeza loca con actitud crítica y con ganas de aportar todas sus insensateces al maravilloso mundo del videojuego.

Publicado el 16/11/2011 en Reviews y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Análisis brutal señor Aero! Vamos, yo también no paraba de leer por toda la red de que el antiguo y flamante erizo habia vuelto a sus inicios y que era el mejor hasta la fecha. Me alegro de haber reido esta review. Muy buen post señor.

  2. nuevo nivel de dificultad para aero: En español xDD

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