Review: Clock Tower

La vida es un juego gratuito. Por eso está plagada de bugs.

Hoy os quiero hablar de Clock Tower, un juego desarrollado por Human Entertainment allá por 1995 para la Super Nintendo que vería un par de ports en PC y Playstation, recibiendo este segundo el nombre Clock Tower: The First Fear.

En cualquier caso, me voy a centrar en la versión de Super Nintendo, ya que creo que es la más conocida y la que tendréis menos problemas en emular si decidís echarle un vistazo. ¡Ups! ¿He dicho eso en voz alta…? Bueno, pues corramos un estúpido y terrorífico velo y dejadme que os hable de uno de los primeros juegos de terror que pudimos disfrutar en nuestras inocentes infancias.

CT1

Ancianitas, adopciones y una mansión de muy mal rollo

La historia de Clock Tower transcurre en septiembre del año en el que salió el juego. Asumimos el papel de Jennifer, una huérfana que acaba de ser adoptada junto a sus compañeras Laura, Ann y Lotte por Ms. Barrows, una adorable ancianita que vive en la “Clock tower”: una mansión que, sorpresa, está coronada por una torre con un reloj.

Pero poco tardarán las cosas en ponerse chungas. Una vez en el salón, Ms. Barrows se excusará un momento para buscar a su marido. Tras un rato de espera, Jennifer decide ir a ver si le ha pasado algo y, al poco de dejar el salón, se apagan las luces y se oye el grito de una de sus amigas. A partir de ese momento, Jennifer se encontrará sola ante el peligro y tendrá que encontrar a sus amigas y salir de la casa mientras huye de uno de los enemigos más icónicos de los videojuegos: el asesino de las tijeras.

Elige tu propia aventura

Normalmente las historias de terror involucran una investigación, crímenes y cosas que dan yuyu a la par que nos resultan la mar de atractivas. Y la verdad es que eso es lo que, en esencia, presenta Clock Tower. Y digo “en esencia” porque la trama se queda a un nivel un tanto superficial, a pesar de que tiene buenas ideas, un espacio y una ambientación que dan para ser exploradas mucho más.

CT6

Y hablando de exploración, realmente podemos entender este juego como uno de esos libros de “elige tu propia aventura” ya que tendremos la libertad de indagar por la mansión a nuestras anchas, escogiendo qué puertas abrir primero, qué objetos recogemos y, en última instancia, qué final de los 8 ó 9 que tiene disfrutaremos. Aunque, amigos, esto es un juego japonés de 1995, y aquí hay decisiones de desarrollo que a los del 2013 nos van a chirriar. Un ejemplo: a lo largo de la aventura podremos salvar como mucho a una de las amigas de Jennifer, ¿y sabéis cómo hacerlo? ¡No viendo cómo mueren! Así es, hay ciertos elementos con los que si interactúas dispararás una escena en la que Jennifer se encuentra a una de sus amigas muerta. Así que para salvarlas hay que hacerse los locos y evitar verlas morir. Because Japan.

Atmósfera de terror

Uno de los puntos más fuertes del juego es su ambientación. Cada habitación de la casa tiene detrás un buen trabajo de dibujo. Son variadas, extrañas y por lo general sientes que en cualquier momento algo puede saltarte de detrás de una caja a intentar matarte (generalmente el asesino de las tijeras). Resultan especialmente interesantes las pequeñas escenas que acercan la vista a primeros planos de cosas creepys que hay por la casa, desde lavabos con larvas de insectos a homúnculos salidos de un tarro de mermelada.

Sin embargo, vuelve a saltar el hecho de que estamos en 1995, porque en los momentos de mayor “acción” y movimiento, vemos animaciones que hacen lo que pueden, pero que no llegan. Algo similar le ocurre a los efectos sonoros. Porque los que están están muy bien, sí. Pero hay bastante reciclado.

CT5

Y tres cuartas partes de lo mismo se puede decir de los pocos temas que componen la banda sonora. Funcionan estupendamente, especialmente el leit motiv del asesino de las tijeras, que es muy reconocible, pero para mi gusto falta un poquito de variedad.

Mezcla de géneros

Una de las curiosidades de Clock Tower es su extraña mezcla de géneros, especialmente hablando de un juego de consola. Y es que Human Entertainment otorgó a este survival horror un esquema de control point and click, mucho más ligado tradicionalmente al PC.

Sí, Clock Tower es un survival horror puro y duro, de los que ya quedan pocos. Aquí no hay armas, ni munición, ni semejantes, y nuestra única arma es correr y escondernos. Bueno, miento: tenemos un “botón del pánico” que deberemos apretar como posesos en momentos en los que tengamos una confrontación con alguno de nuestros persecutores.

Por lo que respecta al point and click… sinceramente, lo veo un lastre. Entiendo que es una interfaz perfecta para la resolución de puzles, para juegos en los que interactuar con los entornos… pero no funciona bien cuando tenemos escenas que exigen cierta velocidad o incluso reflejos. Y, seamos honestos, es muy estúpido ver a una muchacha huir andando de un bicho psicópata con unas tijeras de un metro de largo que, claro, también nos persigue andando, no vaya a caerse y a clavárselas. Por no hablar de las secuencias perfectamente scriptadas y lentas que se hacen eternas, como los 20 segundazos (sí, cronometrados) que se tira la amiga Jennifer para bajar unas escaleras.

CT2 copia

Y la verdad, no hay tanto puzle, o por lo menos no al nivel de point and clicks como los Indiana Jones o los Monkey Island. No combinamos objetos, ni seleccionamos opciones de diálogo y ni siquiera es que haya un cuadro de acciones para cada elemento. Aquí la única opción es “interactuar”.

El conjunto de ambos géneros, a mi forma de ver, no funciona tan bien como debería. En papel puede sonar lógico, pero a la hora de jugar lo que veo es un control lento, pesado e incluso frustrante. Por suerte, la atmósfera es lo suficientemente buena como para hacernos olvidar este bache la mayor parte del tiempo, hasta que mueres por seleccionar la mampara en vez de la puerta, claro.

Interactúa y huye

Controles aparte, la mecánica del juego es simple: explorar la casa, encontrar objetos, usarlos y avanzar en la trama hasta alcanzar uno de los finales. A esto se añaden las persecuciones que comentaba antes. Y es que de vez en cuando interactuaremos con objetos que darán como resultado que nuestro buen amigo, el de las tijeras, venga a hacer de nosotros un bonito collage. Así que tocará huir –lentos pero seguros, eso sí- y escondernos en localizaciones que encontraremos mientras exploremos la mansión, como debajo de una cama o detrás de una caja.

La vida de Jennifer se representa mediante colores que representan su paz mental. Pasando de la tranquilidad del azul, a un amarillo alertado y un rojo de congoja brutal. Ya sea por toparnos con el asesino de las tijeras o porque veamos cosas creepys por la mansión, Jennifer se irá alterando, y para relajarla tendremos que esperar un par de minutos en algún lugar tranquilo de la casa. Cuanto más alterada esté, más difícil será salir airosos de un enfrentamiento directo con el asesino y, además, cuando huya tenderá a tropezarse como buena prota de juego de miedo.

CT3 copia

Atisbos de sandbox

Como comentaba al comienzo, Clock Tower recuerda mucho a los libros de “elige tu propia aventura”, porque en realidad podemos ver en él un pequeño sandbox. El juego te pone en la mansión y te deja trastear por ella con cierta libertad, dándote un final según tus acciones. De hecho, cada nueva partida cambia de lugar algunos objetos y habitaciones para aumentar su rejugabilidad, que se agradece, claro, porque si sabes lo que haces puedes terminarte el juego en una hora.

Pero tranquilos, que no va a ser el caso. Palabrita del tito Aero que no vais a tener ni papa de lo que hacéis. Más que nada porque el juego se sirve mucho del ensayo y error, ofreciendo multitud de muertes gratuitas al interactuar con ciertos objetos o esas divertidas decisiones de diseño de la vieja escuela del tipo “¡Ah!, ¿que no cogiste la pata de jamón de la nevera cuando tuviste oportunidad? Pues nada colega, game over, vuelve a empezar”. Eso sí, el cartucho lleva un autosave para que la frustración que causan las muertes totalmente aleatorias no nos lleve a gritarle a la pantalla demasiado.

CT2 copia

Y lo mismo para sacar el mejor final. Bueno, qué digo, si ya para empezar no se puede sacar a menos que te pases el juego una primera vez y descubras una habitación secreta en la segunda vuelta.

Conclusiones

Me da la sensación de que me he centrado en lo negativo demasiado, y no quiero que os llevéis una mala impresión de este juego. Con todo, Clock Tower es una pequeña joyita de la época dorada de los videojuegos. Sí, tiene sus cosillas que huelen a añejo y el control es de aquella manera, pero puedo asegurar que merece unas horas de vuestra vida.

He aquí mi sugerencia: no os informéis más del juego, no busquéis en wikis, ni vídeos, ni nada más. Simplemente probadlo y jugad un par de partidas, a ver qué finales os salen. Disfrutadlo como si de un libro se tratara y, si os gusta, seguro que acabáis siendo de esos que se deleitan buscando todas las posibles escenas de muerte, cada cual más macabra que la anterior.

¡Nos vemos en el siguiente nivel!

Acerca de Aero

Escritor y jugón empedernido. Una cabeza loca con actitud crítica y con ganas de aportar todas sus insensateces al maravilloso mundo del videojuego.

Publicado el 21/11/2013 en Reviews, Virtline Radio y etiquetado en , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: